Entrenamiento en bicicleta: ¡un enfoque diferente que funciona!

Oye, es mucho más fácil de lo que piensas. La antigua forma de hacerlo (correr detrás o junto a tu hijo y empujarlo) es un castigo anticuado e indebido tanto para ti como para el estudiante frustrado. Un castigo para ti, el padre, porque te quedas sin aliento rápidamente (no eres el velocista que solías ser en la escuela secundaria) y un castigo para tu hijo porque no entiende por qué demonios se estrella cada vez te estás cansando y sueltas su silla. Se da cuenta de que aprender a equilibrar es una experiencia terrible y estresante.
Bueno, estoy aquí para daros la buena noticia: los niños de 4 a 6 años pueden aprender fácil y rápidamente (y quiero decir rápidamente) a conducir independientemente sin ruedas de entrenamiento y sin que un adulto agarre el sillín por detrás.

La técnica descrita aquí es mucho segura y tiene una tasa de éxito alta, basada en la experiencia de muchos niños que aprendieron a conducir de esta manera.

Así es como funciona: retirar las ruedas de entrenamiento y retirar los pedales de la bicicleta de tu hijo. Bajar el sillín para que tu hijo pueda colocar fácilmente ambos pies en el suelo mientras está sentado. A partir de este momento, tu joven estudiante toma el control total. Está a cargo de mover la bicicleta, sin tu ayuda, sin empujar ni equilibrar de tu parte (a menos que lo solicite). Se puede comparar la bicicleta sin pedales como un scooter de dos ruedas, los niños adoran y disfrutan al montar y equilibrar sin temor.

Aprender a montar en bici

Las capacidades de los niños puede ser una sorpresa, los niños pequeños tienen buenos instintos y sentido común que se traducen en autoestima y confianza si tienen la oportunidad de usarlos. A la antigua usanza, al alumno se le enseña a confiar en alguien más para equilibrar la bicicleta, y no en sí mismo. El adulto era quien controlaba la situación, el movimiento, la velocidad. El adulto fue el que evitó los choques y proporcionó una falsa sensación de seguridad, que se estrelló cuando lo soltó. Esto erosiona la confianza y hace que la experiencia sea aterradora.

Con la técnica sugerida, el joven es quien hace las llamadas. Determina qué tan rápido va, es el que se mueve y se balancea, y controlando la bicicleta desde el principio, es el que evita el choque simplemente colocando los pies en el suelo. Esto genera confianza. Confía en sus capacidades. Esto construye autoestima y confianza.

Hay que explicar que todo lo que tiene que hacer es crear un pequeño movimiento hacia adelante mientras se balancea. Le dices que no puede caerse, porque en el momento en que algo no se siente bien, siempre puede poner los pies en el suelo (que es la posición inicial) y frenar. Tiene que tratar de mantener sus pies en el aire un poco y seguir empujando de esta manera.

Asegúrate de elegir el lugar adecuado para este entrenamiento: terreno plano (sin pendientes), sin vehículos y sin obstáculos. También puedes ir al parque, o buscar un campo de hierba, por lo que si se cae, es un aterrizaje más suave. Se recomiendan pantalones largos para evitar arañazos al caer. Aprovéchate de esta oportunidad para enseñarle a usar un casco, para que pueda acostumbrarse a él.

Después de solo un par de lecciones, tu hijo lo dominará. Ahora siente el equilibrio y domina la primera y muy importante habilidad del equilibrio. Ahora se puede reemplazar los pedales, mover el sillín algún centímetro para arriba, para que sus pies lleguen cómodamente al suelo, pero no tan fácilmente como antes.

Luego, elige con una pendiente suave, y deja que baje la pendiente, balanceándose con los pies sobre los pedales. Después de algunas carreras, se sentirá cómodo y agregará pedaleo. Es importante que le expliques de antemano cómo frenar. En este punto, todo lo que tienes que hacer es contemplar la magia: ¡Tu hijo pedalea con entusiasmo!

Muchos padres dicen que después de años de fracasos, su hijo finalmente se acostumbra a montar en bicicleta con esta técnica.