Hola, nos ha costado un poco escribir estas cuatro palabras pero la vuelta ha sido dura….jejeee. Saludos y a ver si podemos repetir en otro destino más!

Paisaje de la Toscana

Paisaje de la Toscana

En general la ruta está muy bien señalizada. El único problema lo encontramos el primer día, con una zona que estaba de obras y para la cual no había alternativa, por lo que tuvimos que saltar algunas vallas y pasar por zonas prohibidas. Discurre por carreteras secundarias y caminos. Para nuestro gusto había algunas carreteras con demasiado tráfico, aunque entendemos que no hay alternativas. Los hoteles en general estaban muy bien. Y las bicicletas eran muy cómodas y estaban en perfecto estado.

Carriles bici por la Toscana

Carriles bici por la Toscana

La Toscana

La Toscana

El paisaje es muy bonito. Es un mosaico de cultivos agrícolas, viñas, olivos, cereal,…mezclados con un bosque mediterráneo muy frondoso. Nos sorprendió lo verde que era todo para ser una zona mediterránea, en algunos momentos nos parecía estar en la Cornisa Cantábrica, otros entre viñedos y olivos en La Rioja.

Una subidíta!!!

Una subidíta!!!

Lo que lo hace tan especial es ese relieve tan típico ondulado, que nuestras piernas sufrían en un continuo sube y baja, y las alineaciones de cipreses en los caminos que rompían el paisaje con su verticalidad y color.

Viaje en bici por la Toscana. San Gimignano

Viaje en bici por la Toscana. San Gimignano

Además todos los pueblos eran monumentales y estaban muy bien conservados, siempre en la cima de las colinas. Para nosotros San Gimignano fue el más bonito, por el pueblo en si, que parecía estar en la edad media y por el entorno. Pero también conservamos muy buenos recuerdos de Pisa y Siena, ciudades más grandes pero muy bien cuidadas y con un ambiente agradable y relajado.

Visitando  Pisa en bicicleta

Visitando Pisa en bicicleta

Siena

Siena

También nos gustó mucho la especial atención que prestan a la buena comida y el buen vino, así que hemos comido estupendamente.

Florencia

Florencia

La llegada a Florencia supuso un cambio de ritmo, dejar la tranquilidad y soledad del campo, y cambiarla por miles de turistas…, nos agobiamos un poco del barullo del centro de la ciudad, pero merece la pena pasar por lo menos un día o dos.

Sara Pascual

Cesar Benito

 

8 de julio de 2014