Tras desayunar como siempre nos ponemos en camino. Existen dos posibles ruta y tras estudiar ambas posibilidades, decidimos coger la ruta que discurre por los pueblos pequeños para evitar en la medida de lo posible el tráfico. Pasamos por Halászi, Arak, Darnózseli, Dunaszeg (ruta naranja de la guía Esterbauer) hasta llegar a Györ. Poco tráfico.
Llegamos sobre las 14.00 horas a nuestro hotel que resulta ser un antiguo convento de Carmelitas, esta reformado, pero mantiene toda su esencia. Tras ducharnos nos vamos a dar una vuelta por la ciudad para buscar un sitio donde comer. Vemos que la ciudad esta demasiado tranquila y es porque es San Esteban, fundador del Estado Húngaro, fiesta nacional. Tras comer decidimos conocer la ciudad. Gyor es una de las ciudades más grandes e importantes de noroeste de Hungría. Se encuentra en la confluencia de los ríos Mosoni Duna, Rábca y Rába, los cuales desembocan en el Danubio. Es un pueblo muy agradable y encantador. Es una pena que sea festivo, pero disfrutamos de su tranquilidad.

Infraestructuras de la playa de Mosoni Duna

Infraestructuras de la playa de Mosoni Duna

Playa de Mosoni Duna

Playa de Mosoni Duna

Dimos un paseo por la isla y nos acercamos a los famosos baños termales de Györ, que desde fuera parece un parque acuático. Esta a tope. Seguimos con nuestro paseo y descubrimos la playa de Mosoni Duna. Es curioso como aprovechan las orillas de los ríos. Tienen unas infraestructuras pensadas para el disfrute; chiringuito, pequeños cubículos para poder cambiarte de ropa y con mucho césped y árboles. Realmente es encantador.
Después de un chapuzón volvemos al pueblo caminando y vemos como hay largas colas en los puestos de helados. ¡Son muy golosos!. Tras cenar nos fuimos al hotel para descansar.

Jueves, 21 de agosto Györ-Tata (72 km)