La verdad es que no nos estresamos demasiado, sobretodo por la peque. Yaiza además es muy dormilona y nos lo tomamos con calma. Lo único a tener en cuenta es dejar pronto el equipaje en la recepción del hotel. Salimos sobre las 10,30, y nuestro objetivo de hoy es visitar Burg Eltz, (castillo de Eltz), que se encuentra a unos diez kilómetros. Nada más salir del hotel continuamos por  el margen izquierdo hasta Muden. Tiene algo de tráfico, pero cuenta con un buen arcén para las bicicletas, sin problemas. Un poco antes de llegar a Muden cogemos el carril bici y hay que estar atentos al desvío de Moselken. Empieza a ser cuesta arriba, pero es el trayecto más cómodo y se sube sin problemas.

Rio Mosela en bici. Subida a Burg Eltz.

Rio Mosela en bici. Subida a Burg Eltz.

Viaje en bicicleta de Treis Karden a Coblenza.

Pasamos Moselken y continuamos hasta llegar a Ringelsteinhof, un hotel-restaurante que cuenta con una amplísima zona de parking, tanto para coches como para bicicletas. Aquí se acaba la zona pavimentada, y empieza una zona boscosa, una ruta senderista conocida como “Romantic Eltz Stream” que sube directamente hasta el castillo junto al río Elzbach. Hay unos 2,5 km hasta el Castillo de Eltz y tardamos unos  40 min, Yaiza incluida, ¡una campeona!, pero iba motivada porque le esperaba un castillo de princesas. Es cuesta arriba, pero se lleva bastante bien.

Castillo de Eltz.

Castillo de Eltz.

Los valientes pueden subir con la bici, aunque no lo recomiendo, el paseo es una pasada, pero si subis con niños tener en cuenta que habrá trayectos que tendrá que ir a “coscoletas”. De repente entre el frondoso bosque aparece este impresionante castillo con más de 850 años de historia, situado sobre un peñón rodeado por el río Elz. Desde luego el esfuerzo valió la pena. Llegamos al castillo sobre las 12,00. Es impresionante, construido hace unos 850 años la La visita cuesta unos 8€ y dura unos cuarenta minutos,  no hay guía en castellano, pero te facilitan un folleto del castillo en castellano.

Restaurante en el castillo Eltz.

Restaurante en el castillo Eltz.

Al finalizar la visita nos acercamos a uno de los restaurantes, en este caso de comida rápida para comer y comenzar la bajada para recoger las bicicletas. Todavía nos quedaba un buen trecho  y 30 km hasta Coblenza. Llegamos al parking sobre las 15,30, nos tomamos un capuchino y un helado y retomamos nuestro camino, nos llueve y el carril bici circula por el arcén de la carretera. Fuimos por este lado porque la idea era coger el tren, pero al ser domingo, la frecuencia era muy escasa, así que continuamos. Además hay que tener en cuenta que las autoridades desaconsejan el margen derecho a partir de Lay a consecuencia del tráfico.

Rio en bicicleta de Trier-Karden a Koblenza.

Rio en bicicleta de Trier-Karden a Koblenza.

El trayecto es fácil y cuesta abajo aunque la lluvia molesta un poco, nos ponemos los trajes de agua a Yaiza le cerramos el trolley y se pego una buena siesta. A la altura de  Kattenes cruzamos la carretera, para pasar por debajo de las vías del tren, para ir paralelo a ellas, es mucho más tranquila, pero con mucho “sube y baja”, pero se lleva bien. En Winningen nos encontramos que el carril bici esta cortado y nos desvían, ¿el motivo? uno genial se esta celebrando ¡la fiesta del vino!. A esta parece que hemos llegado a tiempo, dura unos diez días y acababa de empezar. Tomamos nota.  Retomamos el camino, ya que era tarde, estamos a poco más de 5 km.

Fiesta del vino en Winningen. Rio Mosela

Fiesta del vino en Winningen. Rio Mosela

En Guls volvemos cruzamos el río Mosela por última vez el acceso a la ciudad es fácil aunque hay que estar atento a las señales y el acceso muy cómodo. Como siempre recogida de equipaje, ducha y cena con una buena botella de vino, bueno Yaiza brindó con agua por supuesto.

Nuestra viaje en bicicleta por el río Mosela había llegado a su fin, pero ahora teníamos unos días para descubrir una de las ciudades más antiguas de Alemania, Coblenza