Hoy al asomarnos por la ventana comprobamos que el tiempo varia con una facilidad abrumadora. Hoy el sol vuelve a brillar, tras desayunar nos damos un último paseo por Attersee y por un mercadillo que habían puesto y seguidamente nos ponemos en ruta con la bici para regresar a Salzburgo, queríamos llegar pronto y aprovechar para realizar nuestra última visita, esta vez al Palacio Hellbrunn y concretamente para ver su principal atractivo, el tour de las fuentes y juegos de agua.

 

Lago Attersee.

Lago Attersee.

En bicicleta de Attersee a Salzburgo.

Volvimos por el mismo camino que a la venida y paramos en Thalgau, en una terraza céntrica. Tras reponer fuerzas nos pusimos en marcha y aprovechamos que Yaiza dormía la siesta en su trolley para ir directamente a Salzburgo sin parar.

 

Carril bici. Lago Mondsee

Carril bici. Lago Mondsee

Llegamos sin ningún problema al hotel, ya conocíamos el camino, nos despedimos de nuestras bicicletas, compañeras inseparables de viaje, dejándolas en el garaje, nos duchamos y rápidamente nos fuimos a coger el autobús número 25 en la estación, muy cerquita del hotel para ir al Palacio Hellbrunn que se encuentra a las afueras de la ciudad, a unos 20 minutos.

 

Ruta de los lagos. Austria

Ruta de los lagos. Austria

El último pase era a las seis y llegamos justo a tiempo, con lo cuál no tuvimos que esperar. La visita es en inglés y muy “fresquita”, dura aproximadamente unos 40 minutos, es increíble ver las maravillas arquitectónicas del renacimiento y como algunas de ellas cobran vida gracias a la fuerza del agua.
Tras la visita dimos una vuelta por el parque, pero empezaba a anochecer y hacía fresquito, así que decidimos bajar a Salzburgo, buscar un sitio agradable para cenar y brindar por otra fantástica ruta que había terminado superando nuestras expectativas y eso es lo mejor de hacer un viaje en bicicleta por Europa.

 

Palacio Hellbrunn. Salzburgo

Palacio Hellbrunn. Salzburgo

El Parque Nacional Tauern nos había sorprendido por su variedad paisajística y espectacular… habíamos disfrutado de cataratas, glaciares, trineos, paseos en barca, animalitos y como no de cultura, siempre conviene dejarse un par de días para disfrutar de bonitas ciudades como en este caso Salzburgo, nosotros lo hicimos el año anterior y no defrauda en absoluto. Ahora a pensar en la próxima ruta en bicicleta, pero Yaiza, la peque es la que marcará el ritmo y la ruta. !Seguiremos contando nuestras experiencias! ¡Hasta la próxima!