Hoy nos despertamos un poco decepcionados. Tras haber tenido todos los días un sol intenso hoy está completamente nublado y lloviznando, así que tuvimos que cambiar de planes y decidimos aparcar las bicis y buscar un plan alternativo.

Viaje en Bicicleta, día 8 Attersee, excursión a  Bad Ischl.

 

Lago Attersee.

Lago Attersee.

Nos fuimos a la oficina de turismo y tras informarnos de las diferentes opciones decidimos acercarnos a Bad Ischl. Había un traslado, en este caso en una mini van que salía a las 11,00 horas desde Unterach El traslado duraba unos 30 minutos, así que a las 11,30 ya estábamos en la ciudad. El día no acompaña demasiado, pero la lluvia parece que da un poco de tregua. Bad Ischl es una ciudad balneario, y cuenta con baños medicinales, aguas termales y un balneario de aguas salinas, el más antiguo de Austria. Esta rodeada por el río Traun y donde el Emperador Francisco José I y su esposa Sissi tenían su residencia veraniega, el KaisserVilla o Villa Imperial.

 

Bad Ischl

Bad Ischl

Como siempre hacemos, nos acercamos a la oficina de turismo, Aubockplatz. y tras informarnos dimos una vuelta por esta bonita ciudad, visitamos los alrededores del Kongress & Theater Haus y sus jardines, donde Yaiza disfrutó de lo lindo disfrutando con la explosión de colores que ofrecían sus flores.

 

Jardines. Bad Ischl

Jardines. Bad Ischl

En este edificio se celebran numerosos eventos, siendo muy conocido el “Féstival de Lehár” que tienen lugar en julio y agosto atrayendo a los amantes de la opereta. Franz Lehár fue un famoso compositor, nacido en Eslovaquía, pero tenía una casa de campo en Bad Ischl, la “Villa Lehár” donde vivió durante la II Guerra Mundial y escribió muchas de sus famosas obras. En Bad Ischl dejó todo su legado, manuscritos, composiciones…donde murió y fue enterrado.

Kongress & Theater Haus. Bad Ischl

Kongress & Theater Haus. Bad Ischl

Como llovía aprovechamos para otra de nuestras aficiones ir a la famosa pastelería Zauner abierta desde 1832. Tras un chocolate caliente y un rico pastel volvimos a recorrer las bonitas calles de Bad Ischl y donde de vez en cuando vemos las aguas del río Traun.
La verdad, es que a pesar del día había muchísimo ambiente, ya que no solo se celebra el festival de Lehar, sino que el día 18 de agosto se celebra la “Fiesta en honor al emperador” para conmemorar el nacimiento del emperador Francisco José I y durante varios días hay diversas actividades, deslucidas hoy por el tiempo, pero para los lugareños acostumbrados a estos cambios de tiempo no les amedranta y disfrutan, así que como dice el refrán. “donde fueres, a lo que vieres” y eso hicimos, disfrutar de esta bonita ciudad y Yaiza la primera que con el paraguas parecía una pequeña seta andadora, se lo pasó pipa.
Aprovechamos que empezaba de nuevo a llover para buscar un sitio agradable y comer, después el tiempo dio un poco de tregua y continuamos viendo esta ciudad. A las 16,25 decidimos coger el traslado de vuelta en el punto de encuentro, el Bahnhof, la estación de tren. Al llegar a Attersee, no paraba de llover y la verdad es que resultó bonito, bucólico y no paró de hacerlo hasta la noche. Estuvimos en la bibilioteca del hotel con unas hermosas vistas del lago era una sensación indescriptible que todavía hoy recuerdo con nostalgía, fue genial.
Mas tarde decidimos cenar y acostarnos para salir temprano al día siguiente hasta Salzburgo.