¡Hoy comienza nuestra aventura!
Bajamos las maletas a recepción y pasamos a desayunar al restaurante.
No olvidéis identificar vuestras maletas con las etiquetas que os facilitan. Es muy  importante. De ello depende que las maletas lleguen al siguiente hotel.

En Bici de Passau a Schlögen.

Nota: Llevaros celo y papel o cartulina ya que las etiquetas se pueden romper  y no es fácil que te faciliten otra, así que en caso de rotura podréis elaborar otras y evitar futuros problemas.

Tras un copioso desayuno cogimos nuestras alforjas y nos dirigimos caminando al punto de encuentro. Hacía un día estupendo y estabamos emocionadas, nos apetecía mucho comenzar nuestra aventura.  Como ya habíamos estado el día anterior llegamos enseguida al garaje. Habían  cuatro personas esperando, así que no tuvimos que esperar mucho. Cuando  fue  nuestro turno nos  dieron un formulario en inglés para  que lo rellenaramos, tras lo cual nos entregaron las bicicletas que estaban provistas de cuentakilómetros, un pequeño kit de herramientas, una hinchadora y un candado.

¡Preparadas para la aventura¡

¡Preparadas para la aventura¡

Tras ajustárnoslas, y comprobar que todo iba correctamente, nos pusimos en marcha.

Nota: No ir muy tarde a recoger las bicicletas, ya que solo hay una persona encargada de ellas y podéis encontraros con cola y salir más tarde de lo deseado.

La noche anterior habíamos decidido la ruta a seguir. Empezaríamos  por el margen derecho del Danubio, quien sería nuestro compañero a lo largo de todo el recorrido.

La ruta al principio fue muy tranquila

La ruta al principio fue muy tranquila

Cruzando la frontera

Cruzando la frontera

A pocos km cruzamos la frontera de Austria, que casi pasa desapercibida, sino es por un pequeño cartel que informa del hecho.

La ruta es muy tranquila,  no hay demasiadas bicicletas y no encontramos tráfico rodado. Disfrutamos de lo lindo, el carril era solo nuestro y el  paisaje maravilloso. Nos sorprendió la cantidad de “playitas” que íbamos encontrando a lo largo de nuestra ruta.

Una de las "playas" del Danubio

Una de las “playas” del Danubio

En Pyrawang decidimos parar para tomarnos una merecida cerveza y refrescarnos un poco.  Nuestro siguiente punto fue Engelhartszelk donde cogimos el ferry para cruzar al lado izquierdo para continuar hasta Niederranna donde paramos a comer en un sitio muy agradable a orillas del río. Estabamos a 35 km de Passau. Nos resulto curioso que con el inglés teníamos alguna que otra dificultad para hacernos entender. Lo normal es que te hablen en alemán.

Una siestecita siempre sienta bien.

Una siestecita siempre sienta bien.

Tras la comida nos tomamos un helado que nos sentó de maravilla y como buenos españoles buscamos un sitio para echar  una cabezadita en el césped. Cuando estábamos echados vimos como la gente miraba al cielo, curiosamente habíamos parado cerca de un punto donde estaban aterrizando un grupo que practicaba parapente. Estuvo bastante entretenido.

Espectáculo de parapente

Espectáculo de parapente

Decidimos ponernos en marcha ya que no queríamos llegar muy tarde al hotel, queríamos hacer nuestra excursión al mirador. Esta parte de la ruta resulto mucho más concurrida, ya que al ser domingo había muchos austriacos. La ruta era un poco más boscosa y de vez en cuando pasaba algún vehículo. Los cambios de paisajes nos acompañaran durante todo el recorrido y ninguno nos decepcionó.

Camino de Schlögen

Camino de Schlögen

Alicia abriendo camino

Alicia abriendo camino

Tras pedalear un rato, sobre las 16.30 cogimos el ferry para cruzar de nuevo al margen derecho para ir al hotel Donauschlinge, un cuatro estrellas. ¡Nos encanto!. Tras dirigirnos a recepción y entregar el bono dejamos las bicicletas en el parking acondicionado para ello, (¡habían decenas!) y nos dirigimos a ver si habían llegado nuestras  maletas y ¡estaban!. Las cogimos, subimos a nuestra habitación, que resultó muy amplia para las tres y tras refrescarnos nos preparamos para realizar la pequeña excursión para ver la panorámica de la curva de Schlögen. Ninguna nos la queríamos perder.

Parking de bicicletas

Parking de bicicletas

Nada más salir del hotel vimos unos carteles que nos indicaba la senda a seguir para acceder al mirador. Estábamos cansadas, pero os lo recomiendo no os lo perdáis, es una maravilla. Vale la pena llegar pronto para disfrutar de este espectáculo. No se necesita mucho tiempo, con hora y media es suficiente.

Panorámica de Schlögen

Panorámica de Schlögen

Tras la pequeña excursión nos metimos en  el pequeño Spa que tenía el hotel, con un jacuzzi, sauna y lo que más agradecimos, la piscina cubierta.
Nos cambiamos de ropa y bajamos a cenar al restaurante del hotel. Alrededor no había nada, ya que es un complejo que consta del hotel, de un camping y un puerto deportivo.
Cenamos pronto y nos fuimos a descansar, había sido un día muy completito. Esa noche tras un día soleado comienza a llover.

Lunes, 20 de agosto: Schlögen-Ottensheim (53 km)