Hoy el día prometía, no sólo porque el sol se asomó sino tambíén porque iba a ser más tranquila. Nos gusta la bici, pero sobretodo disfrutar del entorno. Tras el desayuno y dejar el equipaje en recepción nos fuimos a realizar la excursión que teníamos planeada para hoy y que era el motivo principal de que hubiéramos realizado una parada en este pueblo. Puede ser que alguno se haya lo haya preguntado.

Ruta en Bicicleta, Día 3 de Petronell a Bratislava.

Museo al aire libre Petronell

Museo al aire libre Petronell

Alicia fue la “culpable”, tenía mucho interés en visitar el Museo al aire libre Petronell, una de las tres partes que forman el parque arqueológico de Carnuntum junto con el anfiteatro Bad Deutsch-Altenburg y a Heidentor (la puerta pagana). El Museo resultó estar situado enfrente de nuestro hotel. La visita fue muy interesante además de encontrar ruinas y reconstrucciones de la Roma antigua, desde junio se podía visitar una reconstrucción completa de una antigua vivienda romana, de una Villa Urbana y de unas termas romanas. Lo pasamos muy bien visitando una escuela e incluso disfrutamos de sus juegos.

Juegos romanos

Juegos romanos

Una vez en ruta, de camino a Bad Deutsch-Altenburg visitamos el anfiteatro y cuando llegamos a la ciudad decidimo también visitar el museo romano.

Una vez realizadas las visitas propuestas para ese día continuamos por el margen derecho dirección Hainburg siendo muy agradable esta parte, ya que pasamos por una zona boscosa. El pueblo se encuentra a orillas del Danubio y tras pasar por debajo de las vías del tren y subir una cuesta entramos el pueblo, donde dimos una pequeña vuelta. Sin darnos cuenta llegamos a Hauptplatz una plaza que resultó estar muy animada.

Anfiteatro  Bad  Deutsch-Altenburg

Anfiteatro Bad Deutsch-Altenburg

Eran las 15.00 horas y vimos una terraza donde decidimos tomarnos una pizza que estaba muy rica. Sobre las 16.30 horas volvemos a ponernos en marcha por un camino que discurre al lado de la vía del tren. De repente vimos Bratislava al fondo, destacando el castillo…. Llegamos a hasta Wolfsthal un pueblecito muy agradable y a tan solo unos cinco kilómetros pasamos la frontera, sin apenas darnos cuenta. Ya en Eslovaquia estamos a tan solo seis kilómetros de Bratislava, el camino va paralelo a la autovía, se nota que estamos llegando a la capital. Al cruzar el puente para entrar en la ciudad el camino a nuestro hotel resulto ser un poco accidentado ya que apenas existen infraestructuras para las bicicletas y la ciudad se encuentra en obras.

...y de repente, ¡Bratislava!

…y de repente, ¡Bratislava!

La conducción de los eslovacos tampoco nos da ninguna confianza. Sobre las 19.30 horas llegamos al hotel Holiday Inn el cual se encuentra un poco alejado del centro, pero es nuevo y esta muy bien. Tras registrarnos en el hotel nos acompañan al garaje para dejar las bicicletas. Nos comentan que hay una piscina climatizada y sin dudarlo tras subir a la habitación y ponernos el bañador fuimos a darnos un baño que nos reconforto a las tres. Después, tras una ducha bajamos a cenar al restaurante del hotel. Agotadas nos fuimos a dormir. Al día siguiente descansaríamos de la bicicleta, pero teníamos que hacer turismo y conocer la ciudad.

Lunes, 18 de agosto. Bratislava