Hoy toca lluvia. Podemos coger el tren hasta Brujas, pero decidimos hacer el trayecto en bicicleta para ello nos ponemos el traje de agua y a Yaiza la metemos en el carrito, aunque nos cuesta convencerla ya este año por primera vez, prefiere la sillita al carro, ya se va haciendo mayor…las sensaciones…!!!!

Por Flandes en Bicicleta, de Ostende a Brujas.

Preparando la ruta en bici a Brujas con lluvia

Preparando la ruta en bici a Brujas con lluvia

Al salir del hotel nos dirigimos a la derecha en dirección a la Zeehelden Plein, vemos las “extrañas rocas”  (Rock Strangers), y todo el tinglado que está montada para las fiestas. Esperemos que el tiempo se aclare.

Rock Strangers. Oostende

Rock Strangers. Oostende

Fiestas en Oostende

Fiestas en Oostende

La vuelta a Brujas no es por el mismo camino que cuando vinimos, en este caso es toda la ruta por el interior. El paisaje es bonito, bucólico con encanto debido a la lluvía.  Pasamos por pequeños y acogedores pueblos como Bradene, por zonas boscosa y también de forma alternativa por el canal que va directamente de Brujas a Oostende.

Carril bici de Oostende a Brujas

Carril bici de Oostende a Brujas

Si sigues directamente el canal, sin salirte, según las indicaciones puedes llegar a Brujas ahorrando varios kilómetros. Nosotros continuamos con las indicaciones, llovía pero no era demasiado molesto, pero lo hicimos todo de un tirón ya que no apetecía pararse, además Yaiza se estaba metiendo una buena siesta matutina.

Los pueblos de Flandes desde la bicicleta.

Los pueblos de Flandes desde la bicicleta.

Llegamos y comimos en el hotel. Por la tarde estuvimos organizando las maletas, poniendo en el fondo el equipo ciclista y poniendo más a mano la indumentaria del turista de a pie. Como hacía mala tarde estuvimos en el hotel con la familia italiana comentando las aventuras vividas con la bicicleta. La etapa cicloturística de este viaje se había acabado. A pensar en la siguiente.

Día 10. Día extra en Brujas