Nos dirigimos de nuevo a la estación de tren de Gante para ir a Brujas, bajamos en la estación llamada Brugge, la otra llamada Brugge-Sint-Pieters no es la principal y además está menos céntrica).
El hotel no esta céntrico, está a las afueras a menos de 1 km del barrio Sint-Pieters a sólo 5 minutos andando de Brujas. El entorno es agradable, ya que se encuentra rodeado de un parque, pero esta claro que es un hotel enfocado principalmente para realizar rutas en bicicleta. Al llegar al hotel nos dan las llaves de las bicicletas, las cuales se encuentran fuera, en un garaje. Yaiza está encantada con su “tráiler” que este año tiene un diseño más deportivo. Las instalaciones del hotel están muy bien, y tiene una terraza muy agradable con un castillo hinchable a la que Yaiza no tarda en subirse.

Brujas. Instalaciones pensadas en los niños

Brujas. Instalaciones pensadas en los niños

En bicicleta por Brujas.

Tras tomar unas cervezas decidimos coger las bicicletas para probarlas y hacernos con ellas, así que decidimos acercarnos al centro de Brujas con las bicis, sólo tardamos cinco minutos hasta llegar al centro. Entramos por “Ezelpoort”, una de las puertas de entrada a la ciudad.
La ciudad estaba a tope de gente y nos vuelve a sorprender como conviven los peatones, los coches de caballos, las bicicletas y los vehículos a motor. Llegamos a la Plaza Mayor (Markt), donde nos dirigimos a la “i” de información a pedir como siempre información adicional de la zona, en este caso queríamos saber donde había un parque infantil, se lo habíamos prometido a Yaiza. Nos recomendaron Koningin Astridpark (parque de la Reina Astrid), y hacía allí nos fuimos.

Brujas. Koningin Astridpark (Parque de la Reina Astrid).

Brujas. Koningin Astridpark (Parque de la Reina Astrid).

El parque esta genial, tiene grandes árboles y arbustos, tiene un pequeño estanque, un quiosco y una gran zona de juegos para que Yaiza pueda desfogarse un buen rato. Después volvimos a las bicicletas y rodeamos la ciudad, observando sus maravillosas sus murallas. Llegamos hasta la puerta de Gent (Gentpoort), donde se celebra un pequeño concierto en medio de la calle con mucho ambiente. Aparcamos las bicicletas y nos sentamos en una de sus terrazas a disfrutar como los lugareños.

Concierto en directo. Brujas.

Concierto en directo. Brujas.

Regresamos al hotel para la cena. Este año volvimos a coger la media pensión, el año anterior nos resultó muy cómodo yendo con la peque y la verdad es que se come muy bien, así evitamos cenar tarde, “a la española” y acostarnos antes.
El restaurante es buffet y está genial para ir con niños. En un rincón del salón tienen una pequeña cocina con juegos para los más pequeños con lo cuál después de cenar Yaiza se fue hacía allí y se hizo amiga de “Leda”, una niña italiana de unos siete años con la cuál jugó, mientras los papis hacíamos la sobremesa. ¡Todos contentos!

Día 5. Ruta circular en bicicleta. Brujas – Blankenberge (Mar del Norte) – Brujas. (40 km)