Escogimos el aeropuerto de Zúrich como punto de partida para realizar nuestra ruta, desde allí salen trenes directos con destino a Constanza cada hora. El precio es de unos 56 francos suizos (CHS), unos 46 euros aproximadamente por ida y vuelta.

Nada más llegar a la estación de tren de Constanza nos dirigimos a la oficina de turismo que se encuentra en la misma estación de tren para que nos facilitaran un plano y nos informaran sobre la mejor opción para ir a nuestro hotel, que en nuestro caso es uno de los autobuses de línea cuya parada esta en la misma puerta de la oficina de turismo. Enseguida llega el autobús y en apenas 10 minutos nos deja en la parada mas cercana a nuestro hotel que se encuentra a pocos minutos caminando.

Al llegar hacemos el check-in, dejamos nuestras maletas y nos dirigimos a la oficina central para recoger las bicis. Como norma general las bicicletas se encuentran preparadas en el mismo hotel, pero nosotros preferimos ir a recogerlas personalmente, ya que teníamos que ajustar a una de las bicicletas el “tow-bike” y queríamos asegurarnos del tamaño de la bici para Yaiza, así que cogimos un taxi para ir hacía allí.

Ajustando el remolque para la bici de la peque

Ajustando el remolque para la bici de la peque

Viaje en Bicicleta por el Lago Constanza.

Nota. Viajar con niños muchas veces no resulta cómodo ya que muchas veces conlleva tener que adaptarse a muchas situaciones que a veces pueden resultar un poco incómodas, aunque ellos se adaptan a todo fácilmente. Como siempre he dicho, los padres son los que mejor conocemos a nuestros hijos, cosa a tener muy en cuenta al salir al extranjero. Lo comento, ya que es muy normal que las bicicletas para niños no sean exactamente iguales a las que ellos están acostumbrados. En centroeuropa es muy normal que tengan freno delantero de mano y el trasero es de pedal. Ademas al colocar el “tow bar” nos encontramos con un problema muy común, el cable de freno que va a la rueda delantera. Se puede poner el anclaje pero ello hace que el niño no pueda hacer giros bruscos, ya que si lo hiciera frenaria de golpe y podría causar una caída. Yaiza cogió el tranquillo enseguida.., yo estaba más preocupada.

Recorriendo Constanza en bicicleta

Recorriendo Constanza en bicicleta

Una vez tuvimos nuestras bicicletas ajustadas nos fuimos a dar una vuelta por Constanza de camino hacia el hotel. Dejamos las bicis en el parking  que había habilitado para ello, y nos fuimos caminando al restaurante para cenar, el cual no estaba en el mismo edificio sino a unos cinco minutos del hotel para cenar. El paseo de regreso, sentó muy bien. Empieza a llover.