Al bajar a desayunar bajamos nuestro equipaje para dejarlo en recepción. Una vez listos nos preparamos para empezar nuestra ruta por la región de Brandenburgo.

Desde el hotel se nos ofrecen dos posible rutas para salir de Berlín y nosotros optamos por la que pasa por la puerta de Brandenburgo. Una vez allí salimos rectos por la avenida principal que cruza el famoso parque de la ciudad; el Tiergarten, no tiene perdida, sólo hay que ir en linea recta unos 10 km y tener cuidado para no despistarse en las  tres enormes rotondas que nos encontramos, la  deErnst-Reuters-Platz,  conocidad como la de la Victoria, la de Sophie- Charlotte-Platz y por último la de  Thoedor – Heuss-Platz.

Grunewaldturm

Grunewaldturm

Viaje en Bicicleta, Etapa Berlín a Potsdam.

 
Hay mucho trafico pero el carril bici es muy amplio y se circula sin problemas.
Después de la última rotonda vemos como la ciudad queda atrás, y empieza a verse una zona algo más verde, estamos llegando a Grunewald (el bosque verde), una zona de unas 3000 hectáreas de monte frecuentado por personas que van dando un paseo a pie o en bicicleta. Hay algo de tráfico. Al final de la carretera torcemos a la izquierda por un camino mucho más boscoso, tenemos una subidita y tras la posterior bajada nos encontramos con el  río Havel.  A partir de aquí vamos hacia la izquierda, dejando el río a nuestra derecha para coger la avenida de Havelchaussee, camino que cruza el parque. Empezamos con una ascensión y tras casi 2 km, justo antes de empezar el descenso y el cuerpo te pide ya la primera cerveza del día, vemos una señal que marca un restaurante y al fondo la torre (Grunewaldturm) donde decidimos hacer nuestra primera parada.
Rio Havel. Wansee

Rio Havel. Wansee

Nada mas llegar nos llama la atención oír música en directo. Hay una amplia explanada con un gran escenario donde un grupo está ensayando, la verdad es que estaba muy animado. Había también un chiringuito bastante grande con bebidas y algo para comer como pollo, salchichas y poco más. Justo enfrente un montón de sombrillas con mesas. Nos pareció el sitio perfecto para comer además la vista es muy bonita.
Tras reponer fuerzas, pensamos que las vistas serían mucho más bonitas desde la torre, así que Yaiza y yo decidimos subir.  Cuesta 4 euros y no hay ascensor. Con la entrada te dan una chapita con un descuento de 1 euro para consumir en el restaurante de la torre. La verdad es que vale la pena subir ya que las vistas son espectaculares, vemos el río Havel, y una de sus famosas ensenadas, el Wansee, desde aquí  se aprecia lo grande que es el bosque verde, a lo lejos divisamos Berlín.  Tras disfrutar de las vistas decidimos usar el euro de descuento para un buen helado.
Decidimos ponernos en marcha y tras pedalear unos pocos kilometros más salimos de la zona boscosa para encontrarnos con una zona más turística Wansee, un centro de recreo acuático conocida por Strandbad Wannsee, es una de las zonas de baño más grandes situadas en aguas continentales de Europa
A orillas de Wansee encontramos la Villa Minouw, conocida como la  “Casa de la Conferencia de Wannsee”, en la que se decidió en 1942 la deportación y asesinato de los judíos europeos. Hoy es un lugar conmemorativo, donde suelen realizarse exposiciones itinerantes sobre el Holocausto. También hay una biblioteca. Hay que estar atentos para no saltarse el desvío de Pfaueninselchaussee, desde donde se puede ver Pfaueninsel, una isla que se encuentra protegida y forma parte del patrimonio cultural de la UNESCO
Puente Glienicker

Puente Glienicker

Tras un día de sol radiante el cielo empieza a ponerse muy negro y empezamos a oír truenos. Llegamos al famoso puente de Glienicker que cruza el río Havel y conecta Berlín con la capital de Brandenburgo, Postdam. El puente recibe el nombre por el palacio Glienicker que se encuentra muy cerca. Construido en 1907 y tras ser reconstruido tras la IIGM se le llamo el “puente de la unidad”, para convertirse durante la Guerra Fría en un punto estratégico para el intercambio de espías entre EEUU y la Unión Soviética. La verdad es que es un puente con espectacular y lleno de historia. Cruzamos el puente y sentimos las primeras gotas caer sobre nosotros.
Nada más cruzar el río Havel vemos unas casas muy bonitas, pero tenemos que apretar el ritmo. Llegamos al hotel calados
Aquí os dejamos unas imágenes del día