Los cicloturistas saben perfectamente que viajar con una bicicleta puede convertirse en una experiencia llena de oportunidades. Ahora bien, cuando decidimos viajar en tren con la bicicleta, existen indicaciones que deben tenerse en cuenta para que nuestra emocionante ruta no se encuentre con imprevistos molestos.

Para que tu ruta en bicicleta sea inmejorable, vamos a aclarar algunos aspectos que harán que puedas ir acompañado de tus dos ruedas favoritas en todo momento.

Consideraciones importantes al transportar la bici en el tren

En países como Francia, Austria, Hungría y Alemania entre otros llevar la bicicleta en el tren es bastante accesible, pero en España debemos tener en cuenta algunos puntos, según el tipo de tren.

Los trenes de Cercanías

Puede que quieras moverte entre localidades cercanas en este tipo de trenes, para hacer una excursión, por lo que no está de más echar un vistazo a su normativa.

En estos trenes se puede viajar con una bicicleta por pasajero siendo gratuita su transporte, siempre y cuando llevemos nuestro billete.

El problema que tenemos al transportar la bicicleta en un tren de cercanías es que no se garantiza al cien por cien el acceso al tren si la ocupación del mismo fuera muy alta.

En el caso en que no se nos permita acceder al tren por ir muy lleno, la única opción que nos queda es esperar a otro tren, si lo hubiera o solicitar la devolución del billete.

Si tenemos la posibilidad de subir a bordo, deberemos buscar los espacios señalizados para estacionar las bicicletas y en ningún caso obstaculizar pasillos o zonas con asientos abatibles.

La bicicleta en el tren

La bicicleta en el tren

El máximo de bicicletas que pueden ir por plataforma dependerá siempre en última instancia de “Atención al Cliente”, desgraciadamente no lo podemos saber con antelación, lo cual dificulta mucho la organización de una excursión.

Los trenes de media y larga distancia

Aquí sí que hay que tener en cuenta algunos factores si quieres tener un plácido viaje transportando tu bici en el tren.

En los últimos años, Renfe ha cambiado la normativa haciendo más sencillo el viajar con bicicletas para los cicloturistas o cualquier otro viajero.

En un tren, las bicicletas pueden ser consideradas como equipaje de mano o equipaje especial, pero hay que tener en cuenta lo siguiente:

Las bicicletas como equipaje de mano pueden llevarse plegadas o desmontada.

Plegadas. Esta es la situación más sencilla, ya que en este caso basta con cerrar tu bici para que puedas depositarla en los maleteros o en las baldas habilitadas para el equipaje de mano.

Desmontada. En el caso de que fuera desmontada deberá ir dentro de una funda, cuyas dimensiones no sumen entre las tres (ancho-largo-fondo) 180 cm.

Nota:

En los trenes de Media Distancia Convencional, Cercanías y Ancho Métrico no será imprescindible que las bicicletas plegadas viajen dentro de una funda, en el resto de trenes sí.

Transportar la bicicleta en el tren como equipaje especial

Si se viajara en el AVE, Larga Distancia y Avant en trayectos nacionales con una bici convencional que superara las medidas citadas anteriormente, la bicicleta debería ir plegada o desmontada dentro de una funda. En ningún caso, podría superar las siguientes dimensiones: 120 x 90 x 40 cm (largo-alto-ancho). Además, los pedales deben desmontarse y el manillar girarse 90°.

En esta situación, existe una salvedad al llevar la bicicleta en este tipo de trenes: el haber contratado compartimentos privados con camas o literas.

Si fuera en camas, la tarifa familiar permite llevar como máximo dos bicicletas.

En el caso de ser literas solo se admitirá un máximo de 2 bicicletas por departamento.

Este servicio es gratuito, siempre y cuando lleves el billete de tren correspondiente.

Transporte de la bicicleta sin desmontar

En los trenes de Servicios de Media Distancia Convencional, Cercanías y Ancho Métrico se aplica una normativa similar a la que rige en los de cercanías.

Así, se puede llevar una bici por pasajero siempre que no se obstaculice el paso de los demás viajero usando para ello las zonas habilitadas.

Por último, en estos trenes se aplica un recargo de transporte de 3€ siempre que el viaje supere los 100 km, de lo contrario el servicio es totalmente gratuito.

No obstante, el límite de transporte de bicicletas por tren se podrá limitar si la compañía lo cree necesario.

Consejos prácticos para llevar la bicicleta dentro de un tren

  • Es importante llevar siempre un pulpo que sirva para amarrar nuestra bicicleta a algún elemento del tren evitando así posibles accidentes. Si se llevan alforjas, es importante desmontarlas antes o una vez subidos al tren para aprovechar y mejorar el poco espacio disponible.
  • En la mayor parte de los trenes de Media Distancia están señalizados los espacios para llevar bicicletas (en uno o los dos extremos del tren en los modelos más antiguos y en el coche del medio en los nuevos trenes de Media Distancia e Intercity). Hay que fijarse en estas zonas específicas a la hora de acceder al tren. Hay dos tipos de señalización: la que indica propiamente el espacio de bicicletas y la que señala en forma de flecha hacia dónde hay que dirigirse para encontrarlo.
  • La carga, custodia y descarga de las bicicletas será efectuada por sus propietarios.

En definitiva, la normativa del tren ha mejorado en los últimos años para dar la posibilidad a los cicloturistas de viajar con sus bicis, pero aún queda por hacer.

Esperemos que en un futuro no lejano viajar en tren sea algo fácil y que el binomio “tren + bicicleta” sea una opción que amplíe nuestras escapadas sobre todo de corta distancia.

¿Te animas a subir al tren? Eso sí, no te olvides la bici.