Para emprender nuestra ruta en bici con energía, desayunamos tranquilamente en el hotel. Sobre las 10.30 vinieron con las bicicletas para ajustárnolas, con la sillita y el tráiler de Yaiza, y comprobar que todo iba bien. Sobre las 12.00 horas vinieron a recogernos en un microbús y, tras recoger a alguna persona más por el camino, llegamos a las 15,30 aproximadamente a Krimml.

El hotel se encuentra ubicado en un sitio encantador y con unas vistas espectaculares de las famosas cataratas de Krimml, que con una caída de 380 metros es una de las más altas de Europa.

 

 

DÍA 1: En Bicicleta de SALZBURGO a KRIMML

Tras instalarnos, comemos en la terraza del hotel disfrutando del paisaje y rodeados de animalitos. Yaiza se lo pasó pipa jugando en los columpios y viéndolos de cerca mientras esperábamos la comida.

La ruta en bicicleta Salzburgo-Krimml te permitirá conocer la cataratas Krimml

Tras reponer fuerzas nos dispusimos a ver más de cerca las cataratas que se encuentran a tan solo 15 minutos andando del hotel. Hacía calor, pero conviene llevarse algo de abrigo ya que la temperatura baja por la noche. No llevábamos idea de subir, ya que íbamos con el carrito de Yaiza y era muy empinado y camino de tierra, en una palabra había que hacer piernas y no queríamos machacarnos para el día siguiente, pero la verdad es que el paisaje nos animó.

José, padre consciente, decide bajarse al hotel y quedarse con Yaiza jugando, y nosotras comenzamos a subir. Algunos tramos eran muy, muy empinados. Al final llegamos a la cima sobre las 19.30 horas.

Ruta en bici. Hotel de Krimml

Las vistas eran impresionantes. Tras hacer varias fotos, decidimos bajar ya que se nos estaba haciendo de noche y no íbamos muy preparadas. Tardamos unos 45 minutos en bajar.

Yaiza se lo estaba pasando de miedo en un cuarto de juegos que habían encontrado, pero enseguida nos pusimos en marcha ya que era tarde y teníamos mucha hambre. Como siempre, nos cuesta acostumbrarnos al horario europeo y la cuestión es que todo estaba cerrado, hasta el restaurante del hotel.

Ruta en bici. Subida cataratas Krimml

¡Volvimos a caer! No estábamos en España, sino en un pueblecito encantador en medio de la nada donde se cena a las 6 de la tarde. Afortunadamente encontramos una pizzería cerca de la iglesia donde estaban prácticamente cerrando, el cocinero estaba tomándose un refresco en la terraza.

Al ir con la niña y ver que eramos españoles nos dijo que lo único que nos podía hacer era unas pizzas. ¡No sabíamos cómo agradecérselo! ¡Nos supieron a gloria, estaban buenísimas!  Tras esa merecida cena y cansados nos fuimos a dormir, mañana empezábamos la ruta con bicicleta y teníamos muchas ganas.

¡¡No te pierdas la continuación de esta aventura en el próximo post!! Te la contamos aquí.